domingo, 14 de mayo de 2017

LA PREDICADERA. 30 años después

Preciosa Predicadera.


Hace unos pocos días escalamos el espolón Guanchinfú. Lo subí por primera vez el 14 de marzo de 1987. Han pasado todos estos años.
Ya no tenemos tiempo para escalar lo suficiente, ni aquella forma física, ni ausencia de lesiones. Aunque sí ganas.
Es así como podemos apreciar el equipamiento de vías de grado medio como esta. Y en La Predicadera no es algo banal.
En aquellos años escalar aquí, por esta roca compacta, era sinónimo de asegurarse muy poco y de aquellas maneras. Recuerdo montar reuniones que ocupaban (valga la expresión) "metros cuadrados" al intentar hacer trabajar de forma "conveniente" cordinos y fisureros puestos como se podía. Además, la caida en estos espolones no es nada favorable al estar conformados por canaletas, repisitas y cantos angulosos. Uno podía hacerse bastante mal hasta que pudiera actuar alguno de esos escasos seguros que conseguíamos poner.
Templar los nervios es condición necesaria para aprender a escalar, pero son a menudo este tipo de vías las que pagan este precio. Un precio quizá demasiado alto. Personalmente agradezco que itinerarios así dejen de ser lugares donde jugarse el físico y muestren sencillamente la belleza de escalar. La necesidad de ir sobrado de grado y asumir la exposición son serias exigencias más propias de otra clase de itinerarios. O, al menos y con el paso de los años, eso pienso. No digo nada nuevo.

EL ESPOLÓN GUANCHINFÚ
Es el más oriental de un conjunto de 4 que se reunen en una simpática cumbre bien individualizada y de cima plana.
La estructura escalonada de este espinazo, tan bien configurada e imbricada en el resto de la peña, muestra perfectamente las características del lugar.
Fue escalado la primera vez en 1985 por Jorge Castaño, Joaquín Floria, Ángel Guerrero y Francisco Hinojo.

Reseñas y graduación
Aquellas primeras veces disponíamos de una graciosa panorámica con las vías del abiertas:



Del espolón Guanchinfú hice una reseña en su momento. Ahora la he vuelto a repetir:
A la izquierda la que dibujé en el libro-registro de actividades del club Peña Guara. A la derecha la actual.

Otras reseñas circulan por internet. Como siempre, difícil ponerse muy de acuerdo. Incluso con uno mismo... (creo que la juventud y la costumbre suelen tender a rebajar el grado).

Cambios en el itinerario
Aunque la graduación siempre será más o menos subjetiva, respecto al trazado del itinerario sí que se pueden establecer comparaciones más precisas.


La fotografía señala en rojo el itinerario que hemos subido ahora siguiendo el reequipamiento. Pero hay diferencias si observamos la reseña original:
  • El primer largo se subía más directamente.
  • El segundo largo no subía por el espoloncito que hay a la derecha de los árboles sino que alcanzaba la actual travesía del tercer largo subiendo unas rampas por la izquierda.
  • Y en el quinto largo el equipamiento ha ignorado la lógica canaleta de la via original y ha sido trazado forzadamente (y aumentando la dificultad) por un lateral. Aparece señalado en azul en la fotografía.


Por lo demás el espolón sigue igual de bonito:

Largos 1, 2 y 4

Largos 5 y 6

domingo, 30 de abril de 2017

DES CHOSES À FAIRE LORS D'UN VOYAGE À TOULOUSE

Rendir pleitesía a los antepasados (ver aquí)

Encontrar la ciudad naranja

Olvidarse de los tomates rosa en el Marché des Carmes

Pensar en Haendel...

... o escuchar Mirlos

Encontrar viejos amigos (ver aquí)

Cuidar el Pont Japonais... y descansar en el pabellón de té

Tomar un café en el espacio

Ir en busca de los caballitos y las mujeres-bisonte

Querer volver a Francia

viernes, 7 de abril de 2017

EL CAMINO D'OS ESCALLOS EN EL CAÑÓN DE LA CHOCA

Cuando una puerta se abre suelen aparecer otras.
Al franquear la de las Escaleretas (ver entrada anterior aquí) vimos con claridad que podía haber otras puertas similares. Y así sucedió.
La fortuna apareció de nuevo con su amplia sonrisa: apareció el Camino de los Escallos.

A la vuelta de aquella primera senda, ya de regreso en Lecina, conocimos al señor Macario Bergés. Fue un largo rato de conversación. Él nos habló de un espectacular camino que bajaba al fondo de la Choca y prometió llevarnos a principios de año.
Y así fue. Grandísima suerte la nuestra, poder contar con alguien del lugar todavía en condiciones de ir al monte y de mostrarnos la habilidad de aquellos hombres de antaño en terrenos semejantes.
Solo nos lamentamos al pensar cuantos otros caminos parecidos dormirán para siempre en el olvido de estas sierras. Como en tantas otras veces, nos falta tiempo en esta vida para hacer todo lo que querríamos.


Macario Bergés en la proa rocosa que se asoma al barranco de la Choca desde la parte inferior del Camino de los Escallos.

SITUACIÓN DEL CAMINO
Esta senda-itinerario baja al interior del cañón de La Choca. Primero alcanza la importante Fajana Casabón a la cual entra y sale por resaltes de poca altura pero no fáciles, especialmente el superior. Luego aprovecha una serie de cornisas estrechas que lo sitúan en una comba boscosa por la que se accede al cauce justo aguas abajo del Estrecho del Esponal.


Línea azul claro: cauce del río Vero. a: final del cañón de La Choca. b: Barranco Cruciacha (mal llamado en ese tramo Basender). c: Barranco o Reguero (mal llamado Portiacha). Flecha naranja: ermita de San Martín. Línea naranja: Camino de las Escaleretas. Punto naranja: Fajana Pera. Punto rosa: Fajana Barfaluy. Línea rosa: camino a la Fajana Barfaluy. Punto rojo: Fajana Casabón. Doble flecha azul oscuro: lugar por donde Macario Bergés nos llevó directamente a la Fajana Casabón. Línea roja: itinerario sin senda para alcanzar lo alto de la Fajana Casabón (en el inicio del Camino d'os Escallos) desde el borde de la Fajana Barfaluy.
(Fuente: aplicación Maps de iPad)

Los puntos rojos señalan el extremo occidental de la Fajana Casabón.
La imagen está tomada bajando por el camino y antes de llegar a la proa rocosa.

ANTECEDENTES
El Camino de los Escallos nunca antes había sido mencionado. En ningún lugar. Ninguna cita, ningún mapa, ninguna pista.
Con Fernando Biarge había bajado el barranco de La Choca el 12 de septiembre de 1989 para referenciarlo en las guias de barrancos que entones preparábamos. Impresionados por lo laberíntico de los acantilados ni se nos ocurrió pensar que a través de uno de ellos existía una vieja senda.


Este es el croquis que hice. El punto rojo sitúa el Camino de los Escallos.

Sin embargo el camino estaba allí. Y hay dos testimonios curiosos, ambos en su parte superior:

Este es el primero de ellos. Un refugio ocasional de quienes transitaban por aquí. Se encuentra en la base del espolón difícil que da acceso a la Fajana Casabón.


Este otro es mucho más antiguo. Tres trazos rojos de época prehistórica. Aparecen en un covacho de la primera de las cornisas, la que da acceso al camino. Otros parecidos también se encuentran a lo largo del Camino de las Escaleretas. ¿Acaso señalan también esos lugares de paso? A propósito de todo esto hay un artículo interesante de Ph. Hameau y A. Painaud (ver aquí).

3 DE ENERO DE 1993
Y luego llegó el día en el que nos tocó a nosotros. Así quedó reflejado en mi agenda:



Ninguno nos amedrentamos por el tiempo tan inclemente que hacía. Macario ni lo dudó, acostumbrado de siempre a afrontar cualquier climatología. Y llegó al inicio de manera directa y sin titubear, sin coger como alternativa el camino a Barfaluy, a pesar de que el viejo itinerario se había cerrado por la vegetación y de la poca visibilidad. Nos plantamos tal cual en lo alto de la Fajana Casabón. Todavía recuerdo admirado semejante conocimiento del terreno.

Estas son algunas de las fotos que tomé aquel día:


Izquierda: Macario destrepando el resalte difícil que da acceso a la Fajana Casabón.
Derecha: resalte por el que se abandona la Fajana Casabón.

Las trancas de madera (Escallos), que dan nombre al camino, tal y como las encontramos.


La bonita cornisa estrecha que sigue después del paso de los Escallos.

Esta es la cornisa vertiginosa (luego se pone más difícil) que nos enseñó Macario y que permite salir de la Fajana Casabón por su extremo oriental.

EL CAMINO
Como se ve en las ortofotos siguientes, el itinerario busca los puntos más débiles de la muralla. Y las dificultades que encuentra las resuelve con decisión, ya lo decía Virgilio: "audentis fortuna iuvat" (a los que se atreven sonríe la fortuna).

Línea roja: Camino d'os Escallos. 1: espolón de acceso a la Fajana Casabón. 2: resalte de abandono de la Fajana Casabón. 3: Proa inferior. 4: lugar donde se encuentran los escallos. 5: cornisa estrecha. Punto naranja: Fajana Casabón. Línea azul: cauce de La Choca. Punto azul: Estrecho del Esponal.
Fuente: izquierda (aplicación Maps de iPad), derecha (SITAR, http://sitar.aragon.es/)

Nada más llegar a casa dibujé un croquis y escribí una rápida descripción en mi cuaderno de caminos raros:


Trece años más tarde, el 18 de diciembre de 2005, volví al camino en una salida muy reducida que organicé en el club Peña Guara. El tiempo fue mucho mejor y aproveche para completar un poquito el croquis y situar el último de los estrechos del Barranco de La Choca:


DIVULGACIÓN
Cuando escribí en 1996 el libro de itinerarios por Guara dudé mucho en incluir el Camino de los Escallos. Al final decidí no hacerlo, en aquel momento me pareció demasiado difícil para un libro así. De todas formas lo mencioné en parte del texto, no me podía resistir:

"Cuchareros y peñaceros colocaban trancas de madera en los pasos difíciles y a veces expuestos, como en el sobresaliente camino de los Escallos que desciende al Estrecho del Esponal en el interior del cañón de la Choca"
Sin embargo, no me lo pensé dos veces cuando me dieron la oportunidad de escribir en la revista digital de Peña Guara. Lo publiqué en el número de febrero de 2014:

Para leer la revista en su formato original hacer clik aquí.

EL FUTURO DEL CAMINO D'OS ESCALLOS
Me hago a menudo esta pregunta.
Este no es un camino fácil, tiene pasos de verdadera escalada y otros donde es mejor no caerse... Y siempre fue así. Mientras se utilizó nunca fue equipado salvo la colocación de los "escallos" que le dan nombre. Quienes por allí pasaron decidieron no instalar nada más.
Y bien ¿quienes somos nosotros para modificarlo? Hay lugares, no pocos, que están fuera del alcance de mi capacidad. Con el tiempo incluso dejaré de pasar por donde ahora sé hacerlo. Es lo natural, es ley de vida. Son cosas que tenemos que aprender a aceptar.
Sin embargo, lo que hoy parece natural aceptar tiende a lo contrario. Probablemente llegará un día que se plantee "adecuar" el camino. Ya se ha hecho anteriormente incluso en sendas sin dificultad ni exposición particulares (como el de los Gradones, frente a la Peña San Martín en el río Alcanadre) o en otros resaltes con dificultades pero que tradicionalmente siempre se pasaron sin equipar (como el Gradón d'Esquirigüala también en el Alcanadre, ver aquí).
Tan pronto ponemos puertas al monte como hacemos desaparecer las dificultades a fuerza de taladro... ¿Acaso no hay términos intermedios?
Pero es verdad que también me pregunto si es necesario ser tan inmovilista. Si la admiración por lo pasado impide reconsiderarlo desde la actualidad. Pero desde una actualidad con sentido moderado, espero...
En todo caso y para esta senda que nos ocupa, equipar con grapas y cables el Camino de los Escallos sería, en mi opinión, una falta de consideración y una desfiguración de la entidad del camino. La utilización de una cuerda y demás material para asegurar, bastan para poder subir y bajar sin tener que fijar elementos de progresión. Debería ser suficiente ya que están al alcance de quien quiera aprender a manejarlos o se deje guiar convenientemente.